Las licencias de software más curiosas

Cualquier programa o aplicación tiene una licencia de uso que nos dice qué podemos o no hacer con ello. Y aunque no solemos leerla, las hay para todos los gustos. Algunas de ellas hasta son divertidas.

Gratis o de pago, propietario o de código abierto, gratuito para usar libremente o para uso personal y no profesional. Las licencias de uso del software sirven para definir hasta dónde podemos llegar legalmente con un programa de ordenador o una aplicación móvil u online.

Si bien no le prestamos demasiada atención, las licencias son muy útiles tanto para sus creadores como para quienes empleamos ese software en nuestros dispositivos. Las hay que se centran en su precio o distribución, otras definen el acceso al software y a su código fuente, otras definen si podemos crear software a partir de ese mismo software, etc.

Y entre todas ellas, algunas destacan no por su contenido legal sino porque resultan curiosas, interesantes o incluso divertidas. Una licencia, valga la redundancia, que se toma el creador de un programa o aplicación para aportar un poco de humor a su trabajo, voluntario o profesional. Veamos varios ejemplos.

WTFPL

Disponible desde marzo de 2000, la licencia WTFPL fue creada por Banlu Kemiyatorn y mejorada por Sam Hocevar en 2004. Compatible con la licencia GPL (GNU General Public License), esta licencia es posiblemente la que nos da mas libertad.

El acrónimo de WTFPL significa lo que seguramente estés pensando: Do What the Fuck You Want To Public License , o en castellano, haz lo que te dé la gana con ese software.

Esta licencia surgió como una crítica irónica tras el embrollo surgido entre licencias de uso en el ámbito del software libre, en concreto entre las licencias GPL y BSD, tal y como explica en su página oficial .

En cualquier caso, puedes usarla en tu software o contenido online, ya que tiene su propio documento de uso y su propio logotipo.

Beerware

Creada por el programador danés Poul-Henning Kamp, tal y como explica en su página personal , su licencia nace también de las riñas entre GPL y BSD.

Si bien la licencia BSD ya le está bien a Kamp, que considera la licencia GPL una broma, decidió incluir su licencia beerware para expresar con humor que el usuario tiene mucha libertad de uso e incluso puede acceder al código fuente y personalizarlo libremente.

Según Wikipedia, el proyecto Fedora considera que la licencia beerware es compatible con GPL. También tiene el beneplácito de la Free Software Foundation, que la considera libre, no copyleft y compatible con GPL.

Unlicense

Aunque su nombre no es tan gracioso como los dos anteriores, la particularidad de Unlicense la hace, cuanto menos, interesante, ya que se trata de una licencia en contra de las licencias, o más bien del copyright que obliga a adjuntar el software de su correspondiente licencia.

Atribuida a Arto Bendiken, en su página oficial encontraremos su logotipo, el texto de la licencia e incluso ejemplos de programas y aplicaciones que emplean esta licencia, especialmente librerías y herramientas para programadores.

En contra del copyright, la licencia Unlicense es compatible con GPL. Ofrece libertad de uso, tanto del software como del código, y sin necesidad de atribuirle la paternidad a su creador original.

Lanza en 2010, Unlicense tiene una sustituta, la licencia CC0 (Creative Commons Zero) , que tiene mayor apoyo por parte de instituciones y creadores, como la Free Software Foundation o el proyecto Fedora.

DBAD

La licencia DBAD es muy similar a la primera que hemos visto. Es más, en su página oficial hacen referencia a la licencia WTFPL y a Sam Hocevar. El acrónimo DBAD significa Don’t Be a Dick, que en castellano viene a decir que no seas imbécil.

La página oficial explica que las licencias de uso tipo GPL o MIT, por citar dos, intentan proteger un software del mal uso que puedan hacer sus usuarios, como robar, vender, etc. Pero la licencia DBAD implica que al creador de un código le da igual lo que hagas con él.

Puedes usar la licencia DBAD en tu software e incluir el texto de la licencia en inglés o en uno de los muchos idiomas en que se ha traducido, entre ellos español.

The Chicken Dance License

El humor de los programadores no conoce límites. De ahí surge esta licencia que llama mucho la atención ya desde su nombre: la licencia del baile del pollo.

The Chicken Dance License es una licencia en apariencia normal, que permite el uso libre de un software y de su código fuente. La particularidad se encuentra en el cuarto punto del texto de la licencia.

Dice el texto oficial que por cada 1.000 unidades distribuidas de un software bajo The Chicken Dance License, al menos la mitad de los empleados o personas asociadas al producto deben escuchar durante al menos dos minutos la canción Der Ententanz de Werner Thomas, también conocida como The Chicken Dance.

Pero hay más. Si se distribuyen 20.000 unidades, una o más personas asociadas al software o producto deben grabarse en vídeo, en formato OGG Theora, realizando el baile del pollo al completo con una duración de al menos tres minutos.

La última instrucción del cuarto punto de esta licencia dice que nadie involucrado en el desarrollo del software licenciado bajo esa licencia debe pronunciar la palabra gazorninplat en público.

Obviamente, la licencia es una gran broma por parte de sus creadores y es prácticamente inaplicable.

Este artículo está escrito por José María López y aparece publicado en https://hipertextual.com/2019/10/licencias-software-curiosas

Ver noticia original

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continuas navegando estas dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de lapolítica de cookies, pincha el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Pin It on Pinterest

Share This