Seguro que alguna vez hemos abierto el Administrador de tareas de Windows y hemos visto la gran cantidad de procesos que se están ejecutando en nuestro ordenador y que consumen tanto CPU como memoria RAM en el mismo. Cada aplicación y cada servicio suelen crear y gestionar sus propios procesos y, aunque nosotros podemos elegir los que queremos que se ejecuten y cerrar los que no queremos que lo hagan, hay algunos procesos que son críticos para el sistema operativo y que nunca, bajo ningún concepto, debemos finalizar.

Lo ideal es que si no tenemos conocimientos avanzados sobre sistemas operativos no cerráramos ningún proceso que no sepamos exactamente que corresponde a una determinada aplicación que, por ejemplo, se ha quedado bloqueada o que no debería estar abierta gastando recursos.

Para optimizar Windows, podemos utilizar herramientas como Autorun Organizer para elegir las aplicaciones que queremos o no queremos que se ejecuten al inicio, muy útil para reducir el número de procesos, pero siempre habrá aplicaciones que se ejecuten por debajo, en segundo plano, y que tendrán su correspondiente proceso en ejecución en nuestro ordenador.

Para ayudarnos a evitar problemas con el ordenador, a continuación, os vamos a explicar cuáles son los procesos esenciales de Windows, proceso que nunca debemos cerrar.

Procesos esenciales y críticos de Windows

System, la parte más importante del sistema Windows

System es un proceso vital para el sistema operativo. Este proceso es el encargado de gestionar las tareas del sistema y, además, comunicarse con el kernel y con el hardware para poder hacer uso de estos recursos.

Si el proceso System nos da problemas, lo primero que debemos ver es que, efectivamente, no podemos cerrarlo. Si la opción “finalizar” está disponible, es que en realidad no se trata del proceso original del sistema, sino que puede ser una aplicación (un virus, por ejemplo) que se está haciendo pasar por él.

Si es el proceso legítimo System el que está consumiendo más recursos de la cuenta, es recomendable reiniciar el ordenador, ya que el proceso como tal no se puede detener y arrancar de nuevo.

Procesos críticos de Windows - System

winlogon (Windows Logon Application)

Aunque por el nombre parece que este proceso es el encargado de gestionar el inicio de sesión, en realidad su función va mucho más allá. Este proceso es el encargado de asociar los distintos cambios del sistema, por ejemplo, los cambios del registro, a un usuario en particular, aplicando los cambios cuando el usuario inicia sesión.

Este proceso es también el encargado de mostrar los avisos de seguridad en el sistema, así como de controlar la pantalla que aparece al pulsar “Control + Alt + Supr” desde la que acceder a las opciones de recuperación de sesión.

Este proceso aparece como “Aplicación de inicio de sesión de Windows” y, aunque podemos finalizarlo, Windows nos avisará de los peligros de hacerlo.

Procesos críticos de Windows - Inicio de sesión

Wininit (Windows Startup Application)

Este proceso es esencial para el funcionamiento del sistema operativo. Este es uno de los procesos que se ejecutan cuando arrancamos nuestro sistema operativo ya que es el encargado de lanzar otros procesos críticos como lsass.exe y lsm.exe necesarios para el funcionamiento del sistema operativo y, además, es el último proceso en finalizarse cuando apagamos el ordenador ya que se encarga de que todos los demás se finalicen correctamente.

Este proceso aparece como “Aplicación de inicio de Windows” y, aunque podemos finalizarlo, Windows nos avisará también de los peligros de hacerlo. Si aún así lo hacemos, veremos un pantallazo azul.

Procesos críticos de Windows - Aplicación de inicio de Windows

csrss (Client Server Runtime Process)

Este proceso, al principio de Windows, era el encargado de gestionar todos los elementos gráficos del sistema operativo, sin embargo, a medida que ha pasado el tiempo, su función ha ido cambiando. Actualmente, aunque sigue siendo un proceso esencial para el correcto funcionamiento del equipo, su principal función es encargarse de controlar algunos procesos en segundo plano, como el proceso de apagado del sistema operativo y el proceso “conhost.exe”, responsable de abrir CMD.

Este proceso aparece marcado como “Proceso en tiempo de ejecución del cliente-servidor“, y tampoco podemos cerrarlo o veremos finalmente un pantallazo azul en nuestro ordenador.

Procesos críticos de Windows - proceso en tiempo de ejecución

smss (Windows Session Manager)

Este es uno de los procesos más antiguos de Windows, presente en el sistema operativo desde la versión 3.1. Este es uno de los primeros procesos que arranca con el sistema operativo, y es el que realiza los primeros preparativos para que el sistema pueda arrancar sin problemas.

Este proceso es el encargado de crear la memoria virtual del sistema y llamar a otros procesos críticos, como winlogon y csrss, así como encargarse de que arrancan perfectamente y no se intentan comunicar entre sí hasta que estén en funcionamiento.

Si cerramos el proceso “Administrador de sesión de Windows“, o por alguna razón deja de funcionar, nuestro sistema quedará bloqueado y tendremos que reiniciarlo.

Procesos críticos de Windows - Administración de sesión

Explorador de Windows

El proceso del Explorador de Windows es el encargado de gestionar la mayor parte de los elementos que forman la interfaz gráfica, como el menú inicio, la barra de tareas y la bandeja del sistema, además de todas las ventanas del explorador de archivos, entre otras cosas.

Este proceso no se puede finalizar como tal, pero si el escritorio empieza a funcionar mal o se queda bloqueado, podemos reiniciarlo directamente desde aquí, cerrando todas las ventanas del explorador y volviendo a cargarlo de nuevo, haciendo que vuelva a funcionar con normalidad otra vez.

Procesos críticos de Windows - Explorador

Windows Shell Experience Host

Este último de los procesos críticos de Windows solo se encuentra disponible en el nuevo Windows 10. Este es el encargado de gestionar todas las mejoras visuales que Microsoft implementó en el sistema operativo, como, por ejemplo, los colores de los distintos elementos (como el reloj y el calendario del sistema), así como de mostrar las aplicaciones de la tienda dentro de una ventana y los fondos de escritorio en modo presentaciones.

Si intentamos finalizar este proceso, este volverá a arrancar automáticamente pasados unos segundos, por lo que nuestro sistema no debería dejar de funcionar.

¿Alguna vez has intentado cerrar alguno de estos procesos críticos para el funcionamiento de Windows? ¿Considerarías algún otro proceso crítico para el sistema operativo?

El artículo Estos son los procesos más críticos que ejecuta Windows y que no debemos cerrar nunca se publicó en SoftZone .

Ver noticia original

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de usuario. Si continuas navegando estas dando tu consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de lapolítica de cookies, pincha el enlace para mayor información.

ACEPTAR

Pin It on Pinterest

Share This